Si me acompañas

Ahora estoy leyendo La Divina Comedia, ya sabes, de Dante Alighieri, si te apetece, me acompañas.

lunes, 16 de mayo de 2022

... de almejas y serpientes

Hace años coleccionaba papeles que encontraba por la calle con notas, frases o listas de la compra.

Hace unos días, un amigo que sabía de esa manía mía, me envió esta foto.

Recuerdo el momento exacto en el que me deshice de todas las notas recogidas por ahí.

Fue por una mudanza.
Las mudanzas nos permiten deshacernos de lo que ya no es...

Tal vez por eso nos remueven y cuestionan, porque ¿qué es lo que ya no es?

Las mudanzas, a las que somos un poco serpiente, nos sientan bien, pero primero las lloramos, ¡vaya que las lloramos!

 

 
 
 
Esta es, en realidad, una entrada del 22 de marzo del año pasado de Instagram. 

                                    Sigue vigente. El cambio es lo único que permanece.



sábado, 14 de mayo de 2022

París 1955


 

   
Los de la esquina de la foto son mis abuelos, en el año 55, en París, obvio, un 17 de septiembre.
Mi abuelo escribía detrás de las fotos el día, a veces, también la hora del momento de la imagen. No llegué a conocerle, sin embargo, me sé su caligrafía de memoria, por las fotos, algún escrito y mis ganas de saber más sobre un hombre que se me antoja de lo más divertido, amable y generoso. También le guardo mucho amor por el que le profesaba mi padre, del que leí un textito sobre él, de aquellos textos que te ponen la piel de gallina, y las lágrimas te hacen brillar los ojos.
La de la esquinita es María, mi abuela paterna, a la que sí conocí y a la que añoro tantísimo, a pesar de los muchos años que ya no está cerquita; me impresiona y si hay alguien al otro lado de estas letras, os invito a fijaros en su ropa, su estilo, su bolso, sus gafas... ¡Año 55!, y parece que en cualquier momento podrías encontrarla vestida así un día como hoy 13 de mayo de 2022.
 
Bon jour!

martes, 10 de mayo de 2022

Zona Templada y Charlie

Como dice Gustavo Martín Garzo en el prólogo: "El arte es el lugar del perdón".

Jonathan tiene 10 años y un día comprende que su casa y su infancia no son lugares idílicos y que, a veces, le gustaría vivir en las tiras cómicas de Schulz, el autor de Charlie Brown.

En el libro, Franzen habla como de pequeño se sentía culpable por todo como Charlie Brown (como yo). Culpable también de las toallitas del fondo del armario de ropa blanca que nunca usa, de la jerarquía dentro de sus canicas preferidas, habla de cómo se siente culpable por el uso que hace de juegos infantiles, cosas pequeñas y sencillas que me recuerdan también a mí y a la culpa como ejercicio cotidiano.

Me hace gracia que la primera vez que Schulz publicó llamaron a su tira cómica Peanuts, que además de cacahuete significa algo sin mucho valor, algo insignificante.  Eso le dolió y años más tarde en una entrevista, decía que no lo había perdonado aún siendo un autor de mucho éxito y muy bien pagado... Mi blog se llama Virguería que es exactamente eso: algo sin valor, sin importancia, un Peanuts también.

Este libro tan chiquito como maravilloso habla también de lenguaje, dibujo, zonas templadas, infancia y perdón...

#libros
#charliebrown


viernes, 29 de abril de 2022

Julia, no lo leas

Muchas veces hablamos o nos mensajeamos, memeamos (de meme), bromeamos Julia y yo -me viene el Palabras para Julia cantada por Rosalía, serán las Julias muy de contar-, desde la risa o la culpa o la apología o lo que surja, en fn, que nos contamos de la Pereza.

Por eso cuando buscaba un libro a propósito de otra cuestión y vi este título pensé en ella y en su flagrante cumpleaños, y lo compré. Al salir de la librería vi que presentaban el libro aquella misma semana (o la siguiente, el tiempo y sus cosas) y le dije de ir juntas, sin decirle el título del libro, para verla sonreír cuando al desenvolverlo se diera con la pereza de bruces. Ella no podía asistir a esas hora, así que fui yo. De hecho, empecé a leer su libro que aún no es suyo, aunque ayer se lo dedicaran y ya le pertenece un poco más.

Rescato ideas del libro y de la presentación, que escuchaba con mis oídos y un poco con los de Julia. Me gusta, a veces, ponerme en la piel de otros en cosas cotidianas, ¿cómo escucharía mi prima esta presentación conversación? ¿qué le parecería la gesticulación? ¿la velocidad en las palabras, y en la cita de referentes? Me fijo en el qué se dice y en el cómo se dice adaptando varias personalidades, que siempre son la mía, pues son los ojos de Julia, de Paco, de Gabriel pero según la perspectiva que yo tengo de ellos; así que aunque intento escaparme, siempre soy yo.

En fin, que rescato algunos flashes:

La felicidad, entendida como bienestar, es mirarse a una misma sin horror. Que el capitalismo nos quiere cansados, que más perezoso es quien más derecho a la fatiga tiene, ergo el más trabajador sea, probablemente, el más perezoso; que la pereza es y no es un privilegio; que el cansancio es cartográfico y en su mapa hay muchas formas, y que está bien ver las propias, conocerlas, conocerse, sentirse, saberse y disfrutarse.

Que se puede, sin tumbarse, hablar de pereza y que, en esas confesiones, salgan salpicadas la nutrición, los cuerpos, la opresión, el capitalismo, Nietzche, Britney Spears, Rajoy y otras chicas del montón.


Gracias a Juan Evaristo Valls Boix por la inspiración;

a Alicia Valdés por la presentación 

y a la editorial Ned por el rato.

lunes, 25 de abril de 2022

Y en un piso que tenía madera por todas partes

París era una fiesta es uno de mis libros preferidos, lo escribió Hemingway. Es el primer autor americano, creo, que yo leí. Este libro fue escrito por él en su juventud, en París, cuando empieza a ser escritor, cuando va a los bares a tomar café y a escribir. Y conoce a lo que llamaremos después "la generación perdida", aquellos hombres y mujeres que tuvieron que entender la Primera Guerra Mundial.

Tuve una pareja, que cuando salía por las mañanas y nos despedíamos, me decía: “¿Hoy vas a hemingwear?” y eso significaba ir a escribir en algún bar, mientras tomaba café. Pues en París era una fiesta, hay un cuento precioso que se llama Shakespeare and company, siempre he querido hacer un cortometraje sobre ese cuento, sobre ese capítulo, y aún no lo descarto; y es dentro de este cuento, que lleva como título el nombre de la librería archifamosa, donde hay uno de los diálogos más sencillos, bonitos y amorosos que yo haya leído. Una pareja habla de libros, de pasear, de beber vino y hacer el amor.

París era una fiesta llegó a mis manos a través de Luis, cuando ya estaba descatalogado (creo que ahora lo han vuelto a editar), mi edición de Seix Barral es del año 65 y tenía una camisa preciosa que guardé tan bien y con tanto cariño para que no se arrugara mientras leía, que acabé olvidando dónde. Confío que algún día la encontraré como confío que algún día rodaré ese cortometraje.

 


 

 

 

 

Shakespeare and company 

 en París era una fiesta 

de Ernest Hemingway.

 

lunes, 8 de marzo de 2021

Ella a sus ojos era lo mejor del mundo



 

En los años 30 Val del Omar se enamoró.

Ella a sus ojos era lo mejor del mundo. 

Su olor.
Su cabello.
Su presencia.
Ocupaba el lugar exacto entre sus brazos y entre ellos gritaba a los cuatro vientos todo el amor que sentía.
Gritaba tanto que despertaba a los vecinos, gritaba tanto que rompió el cristal de las ventanas.

Estaba tan lleno de amor que a nadie le extrañó que el 3 de mayo de 1932 explotará su corazón en mil mariposas.

 


 

 



viernes, 27 de noviembre de 2020

Voz a domicilio

-hola, ¿puede venir a decirme palabras bonitas?
-es usted hermosa.
-no, no piropos para mí, palabras bonitas, palabras fonéticamente bellas.
-ensoñación, alféizar, tal vez,  feldespato, estruendo, lágrima.
-gracias, es usted muy amable.
-cachivache, artefacto, belleza, cocodrilo.

Escena imaginada un viernes tarde en mi nosofá, a propósito de un cartel y la lluvia.